sábado, 13 de junio de 2009
EL ESPACIO ESCOLAR COMO ESCENARIO Y COMO REPRESENTACIÓN. (7)
Arquitectura de los edificios escolares y su función social-educadora. (9)
Los edificios escolares son un elemento característico del entorno urbano. Las formas sociales propias de la cultura escolar se articulan con el resto de la vida social de todos los sectores por lo que se deben intensificar los estudios en los factores que determinan la calidad de la enseñanza como son los métodos pedagógicos, las actividades de aprendizaje, el papel del director en la gestión escolar y las relaciones de los centros educativos con las familias y el contexto social inmediato ya que son algunos de los aspectos que han sido reconocidos como los más relevantes para mejorar el rendimiento de los alumnos.
Es decir, el conjunto de los elementos materiales que rodean la vida cotidiana de un centro escolar debe convertirse en un aliado natural para condicionar comportamientos y actitudes positivas.
Así que, de allí la importancia del ámbito espacial en la educación ya que en un centro educativo su espacio siempre va a estar condicionado por la arquitectura. Además es fundamental que el diseño de los espacios escolares se realice teniendo en cuenta las opiniones de los educadores directamente implicados. Dentro de las consideraciones a tomar en cuenta están los elementos de su funcionamiento, como una distribución de espacios que este en armonía con las respuestas que se esperan de tal distribución, en función de la organización general, las características de los alumnos y del profesorado, la seguridad, al orientación, etc. La forma en que se clasifican y agrupan los alumnos (as) va a ser un factor educativo, de socialización y de integración básico de cuya idoneidad va a depender la dinámica de cada grupo y del centro escolar, de esta manera el espacio va a estar en función de los agrupamientos.
Villalon, M. (2004). La educación en el cambio de siglo. ARQ (Santiago). (6), 8-12. Recuperado Junio 12, 2009 de http://www.scielo.cl/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0717-69962004005600003&lang=pt
Zafra, M. (2006). La formación del profesorado para la diversidad social. Revista de Educación. (339) 147-155. Recuperado junio 12, 2009 de http://www.revistaeducacion.mec.es/re339/re339_09.pdf
viernes, 12 de junio de 2009
Espacio escolar (2)
Transportándonos al ámbito educativo, los espacios pasan a ser protagonistas en el proceso educativo e intervienen en la socialización ya que hay una relación estrecha entre los espacios asignados a una determinada actividad escolar.
El espacio y los objetos son considerados como “[…] cultura material" T de las instituciones educativas ya que “[…] constituyen un objeto de análisis privilegiado en el que se materializa lo pensado, lo propuesto, lo prescrito y lo realmente acaecido”. (Viñao A. 2007, p. 6)T
Tanto en siglo XIX (pedagogía jesuita) como el XX, en España las construcciones escolares están bajo criterios arquitectónicos desde un enfoque higienista y que entre los rasgos exteriores que definen el centro escolar están el que el edificio debe de estar separado del resto de las construcciones aledañas y tiene que tener una demarcación clara de sus límites ya que era considerado como un recinto segregado para cumplir una función concreta, “[…] se aseguraba a cierta distancia a las construcciones del entorno y con ella, más aire, higiene, luz y soleamiento en las aulas y libertad para la distribución racional de todos los espacios escolares”. (González D. 2007, p. 1). T
La escuela del siglo XIX buscaba “[…] la integración de los alumnos como futuros ciudadanos (o súbditos)”T por lo que se apoyaba en una organización “[…] por disciplinas y en un estructura de espacios y tiempos, inspirada en el modelo febril, que favorecía en control de los individuos” (García F y López J, 2007) T.
Así que, la escuela llega a ser un recinto con vocación de aislamiento a pesar de que propaga saberes técnicos, académicos y absolutos legitimados desde el exterior. El modelo espacial cerrado procede de la necesidad de disciplinar y organizar la propia actividad académica, sin embargo, ocasiona conflictos en el proceso de integración social. Se dice que el espacio cerrado tiene una función adaptadora, porque desindividualiza a las personas y uniformiza el conjunto.
Bibliografía
García F. y López J. (2005, mayo 31). Cambiar los espacios y los tiempos en la escuela. El país.com. Recuperado Mayo 10, 2009, de www.otraescuela.com/index.php?option=com_docman&task=doc_download&gid=1&Itemid=5
González Lasala, D. (2007). El equipamiento como edificio público. El caso de la escuela. Recuperado Abril 27, 2009 de http://www.ciudad-derechos.org/espanol/pdf/gaj.pdf
Viñao A.; Bernal J.; Carrillo M.; López J.; Martínez P.; y Sebastián A. (2007). El patrimonio cultural de las Instituciones educativas en la España contemporánea (siglos XIX-XXI). En www.um.es. Recuperado Mayo 3, 2009, de http://www.um.es/prinum/documentos/UMU_Info_ampliada_patrimonio_instituciones.pdf